Hace algún tiempo casi nadie ya utiliza vales de descuento de los distintos oferentes pues apenas ofrecen ventajas de precio y también las ofertas válidas por un solo día no interesan mucho.

Pero en su lugar está ganando cada vez más terreno lo que se está escondiendo detrás de la palabra mágica “cashback”, que significa algo así como “devolución de efectivo”. Funciona de forma que para una compra no se va directamente a una tienda online sino primero a la página web del oferente de cashback. Desde allí se entra en la tienda online en cuestión. Nada más pagar la factura, el descuento acordado de cashback es abonado en la cuenta del cliente.

Parece que todos los oferentes de cashback principalmente tienen una debilidad debida al procedimiento. Después de una visita a una tienda web, el navegador a menudo instala así llamadas cookies con el fin de enseñar al visitante en la próxima visita los artículos anteriormente buscados. Pero resulta que justamente esto es el causante que la tienda online a veces no reconoce que el cliente entra en la página a través de un oferente de cashback por lo cual a lo mejor no se abonará automáticamente el descuento. En este caso naturalmente hay que informar de la compra  posteriormente al oferente de cashback en cuestión para asegurar el abono del descuento, lo que normalmente no significa ningún problema.

Cierto es que afiliándose a  una comunidad de compra como Lyoness parece se abre un reino mágico de compra con descuentos. No se pueden negar las ventajas. Por ejemplo recibe el afiliado a la comunidad de compra también su descuento abonado en su cuenta de reembolso en caso de comprar artículos reducidos de precios ya.

Para conseguir el mejor precio en el internet, a parte de consultarlo en las redes sociales como Facebook, a menudo es recomendable buscar primero el mejor oferente mediante un sitio de comparación de precios. Esto es bastante rápido. El segundo paso es ir a la página web del oferente de cashback para comprobar cuales de los oferentes más favorables resultantes de la comparación de precios también están colaborando con el oferente de cashback. En el mejor de los casos será posible combinar el preció más económico con un descuento adicional de cashback, obteniendo de esta forma un precio que difícilmente se podrá bajar aun más. Obrando de esta forma no solo se asegura un éxito económico sino también una experiencia de shopping online estimulante. Exactamente esto es la ventaja principal del cashback: siempre se recibe el descuento, aunque no se busca tan exageradamente la mejor opción o sea oferta.

Autor: María Jimenez