El mar como siempre fue

Somos muchos los que pensamos que los deportes tradicionales, aquellos que se han mantenido intactos a lo largo de los siglos, realmente son los que merecen la pena. Porque si todavía se practican será por algo. Esto es lo que sucede con los cursos de vela, primer método de navegación usado por el hombre, junto con los remos, eso sí.

Antes de que se inventaran la máquina de vapor y el motor de explosión, era el viento el que impulsaba los trapos de los barcos que llevaban al hombre a explorar los océanos y a descubrir continentes. La belleza de los cursos de vela consiste, en parte, en recuperar esas sensaciones de los primeros navegantes que leían las estrellas, las mareas y los roles del viento.

Ser marinero en los siglos pasados era una auténtica aventura, que sabías cómo empezaba pero nunca cómo podría terminar. Ahí residía el riesgo, cerca de la gloria.

Conociendo África

Una aventura exótica bien puede comenzar haciendo turismo en Marruecos. Uno de los países más pujantes del norte de África, y una economía creciente en los últimos años. Es un destino con muchos contrastes debido a la agitada historia en la que se asienta.

Como todos los países de la cornisa mediterránea, las huellas de la civilización romana son visibles en su paisaje. Y es que los romanos conquistaron, en su práctica, todo el mundo conocido y. ¡lo hicieron a pie! Lo que desde luego no te recomiendo es que hagas turismo en Marruecos a pie. 

Es un país demasiado grande. No sería lo mismo que si hablásemos del Vaticano, país que se puede recorrer en un paseo, sin cansarse en absoluto. Claro que tampoco se puede hacer una visita muy extensa, pues alguno de los lugares más importantes de este pequeño territorio tiene el acceso restringido a las personas civiles.

Autor:             Alicia Martin