Este artículo está también disponible en: English (Inglés)

Si lo que quieres es tener una buena calidad de vida en todos los aspectos, entonces mantener un cerebro sano debería ser una de tus prioridades. Para ello es esencial conocer estos 11 consejos que te ayudaran a prevenir enfermedades cerebrales y perdida cognitiva con el paso del tiempo y el aumento de la edad.

Cómo mantener un cerebro sano.

1- Vida social activa

Como seres humanos que somos, tener vínculos humanos y mantenernos conectados es un factor que nos ayuda a proteger el cerebro de sensaciones como aislamiento, soledad y abandono.

2- El optimismo

Tener una buena predisposición al comenzar el día, con buen estado de ánimo y entusiasmo. Esto ayudará a mantener una buena autoestima.

3- Ejercicio físico regular

Mas allá de los beneficios a nivel del aparato cardiovascular, existe un efecto directo en el cerebro que genera nuevas conexiones cerebrales, mejora el ánimo y refuerza el pensamiento creativo. Se trata del famoso “oxigenar el cerebro”.

En la base de nuestro cerebro, en cada uno de los hemisferios, tenemos una estructura llamada hipocampo, que interviene en la consolidación de la memoria, sobre todo a corto plazo. Esta área del cerebro, el hipocampo, se desgasta y atrofia un 1% anualmente después de los 65 años.

Quedó demostrado en un estudio científico en el cuál se convocó a personas sedentarias mayores de 65 años de edad, donde dichas personas fueron divididas en 2 grupos: Grupo A, a quienes se les pidió que salieran a caminar regularmente y Grupo B, a quienes se les pidió que siguieran con su rutina habitual, su estilo de vida sedentario. Pasados unos meses, el estudio reveló que, en el Grupo A, dicho desgaste en esta área del cerebro no solo no se producía, sino que, por el contrario, se apreció más volumen del hipocampo, generando miles de conexiones nuevas. Esto deja en evidencia que el ejercicio físico regular es clave para mantener el cerebro en forma.

Ejercicio físico regular ayuda a mantener el cerebro oxigenado y prevenir enfermedades cerebrales.
Se recomienda realizar caminatas o cualquier tipo de ejercicio físico regularmente.

4- Mantener una mente activa

Esto se logra poniendo en funcionamiento constantemente el cerebro aprendiendo cosas nuevas, como aprender un idioma nuevo, aprender a tocar un instrumento musical, algo que implique un reto nuevo para nuestro cerebro.

5- Dormir bien

Debemos dormir 8 horas por día, y si esto no es posible, entonces mejorar y optimizar la calidad del sueño, contando con un lugar aireado y cómodo para descansar, al resguardo de la luz directa y de sonidos molestos, logrando así un estado de sueño profundo. Mantener una buena cantidad y calidad del sueño es una manera de mantener nuestro cerebro sano, y esto también se ve reflejado en nuestra función hormonal, en la regulación del funcionamiento de nuestro sistema inmune y en la consolidación de la memoria. 

6- Saber manejar el estrés

Nosotros no somos capaz de cambiar la realidad, pero sí somos capaz de determinar cómo nos afecta la realidad. La calidad de nuestros pensamientos puede regular y cambiar la manera en que nos sentimos.

7- Dieta saludable

Mantener una dieta equilibrada rica en frutas y verduras frescas, frutos secos ricos en grasas saludables y pescado, fuente de Omega3, ácido graso importante para la salud de las neuronas. Tratar de evitar productos ultraprocesados como así también el azúcar agregada lo máximo posible.

Una dieta balanceada ayuda a mantener un cerebro saludable.
Preferir alimentos frescos variando colores y texturas.

8- Hidratación

Un aspecto muy importante a tener en cuenta junto con la dieta equilibrada es mantener una buena hidratación para revitalizar el buen funcionamiento de los órganos, incluido nuestro cerebro. Consumir 2 litros de agua por día es suficiente, sobre todo en épocas de altas temperaturas para evitar sofocos y desmayos.

9- Presión arterial

La presión sanguínea elevada (hipertensión arterial) genera daños en los pequeños vasos sanguíneos provocando la ruptura de la barrera hematoencefálica, y se empieza acumular toxinas en nuestro cerebro generando enfermedades a largo plazo, tales como demencia o Alzheimer. Esta situación puede resolverse manteniendo una presión arterial normal, reduciendo el consumo de sal en las comidas.

Reducir el consumo de sal en las comidas ayuda a mantener una presión arterial normal.
Realizar chequeos regularmente para controlar los niveles.

10- Consumo de cafeína

Varios estudios revelaron que el consumo de cafeína está asociado a la longevidad, y a mecanismos que evitan el envejecimiento celular reduciendo la inflamación cerebral e impidiendo la ruptura de la barrera hematoencefálica.

11- Evitar y/o reducir el consumo de alcohol

Está demostrado que el consumo excesivo de alcohol en cortos períodos de tiempo afecta los lóbulos frontales, ocasionando bajo rendimiento en procesos de la atención, razonamiento, planificación y en la toma de decisiones. La toxicidad del etanol (formula química del alcohol) puede alterar la plasticidad cerebral y modificar de forma irreversible ciertas áreas cerebrales como el hipocampo y la corteza cerebral, ambas regiones asociadas a la memoria. Los cambios producidos durante la ingesta de alcohol alteran los receptores neuronales provocando, perdida de coordinación motora, mareos y posteriormente, resaca, estado de desintoxicación del organismo.

Consejo extra

Existen suplementos que van a ayudar a mantener tu salud cerebral a largo plazo, como las vitaminas del grupo B, sobre todo la B12 si hay déficit, minerales como el magnesio que en su dosis adecuada genera relajación y ayuda a normalizar la presión arterial y otros suplementos como el Omega3 (más conocido como aceite de pescado) y la Curcumina (extracto natural que se obtiene de la raíz de la Cúrcuma), en sus diferentes presentaciones. Estos últimos protegen a la barrera hematoencefálica de los daños ocasionados, por ejemplo, por la enzima MMP9 en nuestro cerebro y bloquean el proceso inflamatorio en el organismo.