Cómo tomar decisiones acertadas.
Tomar decisiones puede ser más o menos complicado dependiendo del tipo de persona que seas, y dependiendo de la decisión en sí.

¡Hola! Todos los días tomamos decisiones, incluso muchas de ellas son inconscientes porque forman parte de nuestra rutina; como desayunar, cepillarse los dientes, beber agua. No las pensamos, solo las efectuamos. Pero… ¿Y qué pasa con las decisiones más importantes? En este artículo te daremos unos tips o pasos sobre cómo tomar decisiones acertadas para que puedas estar más seguro contigo mismo de haber tomado la opción correcta. ¡Así que empecemos!

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¿Cómo puedes tomar decisiones acertadas? 7 pasos elementales

Tomar decisiones puede ser más o menos complicado dependiendo del tipo de persona que seas, y dependiendo de la decisión en sí. Pero algo es cierto: Nada te garantizará elegir la opción que resolverá eficientemente tu problema; pero sí puedes reducir mucho la probabilidad de tomar una mala decisión.

Es decir, con estos pasos es muy probable que elegirás la opción más acertada de acuerdo a tu situación y a la información que tienes sobre la misma. Así que ahora sí, veámoslas.

1. Piensa en qué tan importante es la decisión

Sabes que tienes un problema, ahora tienes que reservar unos minutos a pensar en qué tan importante lo es, y con ello qué tanta relevancia puede tener la decisión para resolverlo.

Es decir, decidir si ver o no ver televisión hoy seguramente no esconde ningún riesgo para ti; pero decidir qué tipo de estrategia implementar en tu empresa o proyecto, y cómo hacerlo, sí que puede influir negativa o positivamente, y no solo para ti sino para todos los implicados en la misma.

Puedes evaluar su importancia con una escala como: baja, media, alta, muy alta. Dependiendo del nivel de importancia que tenga la situación y su consecuente decisión, requerirá que las pienses detenidamente durante más o menos tiempo para evitar, en lo posible, dar un paso en falso.

Aplicar el método Konmari mejora tu vida en este sentido, pues te permitirá tomar mejores decisiones al momento de debatirte entre desprenderte o no de algo material o emocional.

2. Busca toda la información necesaria para ayudarte a decidir

Ya has determinado el nivel de importancia que tiene la decisión, ahora tienes que documentarte sobre tu problema o situación.

Debes buscar información, toda la que consideres necesaria para ver con una perspectiva más amplia tu problema. Toda la información que recopiles te servirá de argumento para el siguiente punto, y luego para elegir la solución que parezca ser la más acertada.

3. Ingenia diferentes soluciones para ese problema

Como dijimos, basándote en toda la información que ahora conoces, debes crear varias ideas para solucionar el problema. Cuantas más soluciones ingenies será mucho mejor, pues tienes que decidirte por elegir una de ellas y descartar las demás.

Mientras más tengas, es probable dar con la solución adecuada. Según el nivel de importancia de la decisión, podrás requerir más o menos tiempo en ingeniar todas las que creas suficientes.

Tener un sistema nervioso sano es importante al momento de buscar soluciones para un problema, puesto que será casi imposible solucionar algo si estamos sumidos en una depresión, por ejemplo.

4. Lista y analiza los riesgos que conlleva cada solución

Ahora tienes que hacer una lista de todas esas soluciones y especificar cuáles serían los riesgos que cada una representa. La solución X, ¿Qué riesgos posee?, y la solución Y, ¿Qué tan dificultosa sería efectuarla? Debes pensar en los pros y contras de cada solución, porque ninguna está libre de ellos.

Por ejemplo, alguna solución podría efectuarse más rápido que otra; otra podría ser más eficiente; otra podría tener riesgos menos importantes que las demás, etc. Intenta ser objetivo e imparcial y dedica el tiempo que necesites.

5. No dudes en pedir consejos si lo sientes necesario

A veces debemos tomar decisiones en temas que ni siquiera manejamos. Siempre que sientas que necesitas asesoría de otras personas, de preferencia que tú creas que tienen más conocimientos que tú en dicho tema, pídela. Sus puntos de vista te servirán para complementar toda la información que ya conoces. E igualmente, analiza cada sugerencia con detenimiento.

6. Cree en ti, en tu análisis y en tu intuición

Ya en este punto llegó el momento de tomar la decisión de escoger una de las soluciones y olvidarse de las demás. Con todo lo que ya sabes, solo queda aconsejarte que te guíes por tu lógica, por tu razonamiento y por tu intuición, en una pequeña mezcla de todo eso.

7. Vence el miedo a decidir: Acepta lo que estás dispuesto a perder

Por último, para poder tomar una decisión debes aceptar el hecho de que nadie garantiza que será la opción correcta, y que el fracaso es parte de este proceso tanto como la muerte es parte de la vida. No tengas miedo de elegir.

Todas las elecciones que tomamos a lo largo de nuestras vidas nos dejan una enseñanza y nos sirven para crecer y mejorar. El éxito no está asegurado, pero si tomas una decisión basándote en datos y analizando sus riesgos, pros y contras, las posibilidades de que fracases disminuirán mucho.

¡Eso es todo! Ya sabes cómo tomar decisiones acertadas, entendiendo que no hay una receta mágica para siempre acertar, pero sin duda alguna siguiendo estos pasos la posibilidad de que aciertes es mucho mayor comparada a tomar decisiones sin apenas pensarlas. ¿Te sientes más motivado? ¡Esperamos que sí! ¡Ánimos! ¡Hasta el siguiente post!