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Un hombre haciendo una actividad palcentera, caminando por las colinas en el amanecer.

La motivación es el combustible que nos impulsa a hacer las cosas. Dependiendo del grado de motivación, nos veremos poco o muy animados en realizar una actividad. Pero ¿Sabes cuál es la motivación intrínseca? Mira qué es, ejemplos y cómo aumentarla.

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¿Cuál es la motivación intrínseca?

La motivación intrínseca es aquella que nace desde nuestro interior. Es la que impulsa nuestros comportamientos y acciones con el fin de satisfacer nuestros propios deseos, sin esperar conseguir ninguna recompensa o alcanzar ninguna meta.

Es cuando hacemos una actividad por el simple hecho de que nos gusta hacerla, de que disfrutamos haciéndola, nos sentimos bien con ella. No nos importa el resultado que obtendremos, sino que disfrutamos del proceso.

Dicho eso, el mejor ejemplo son los hobbies, pero de ejemplos hablaremos más adelante.

¿En qué se diferencia de la motivación extrínseca?

Ambas son tipos de motivaciones muy diferenciables entre sí. Verás, la motivación extrínseca es aquella en la que hacemos algo que no nos gusta mucho pero, lo hacemos con el objetivo de obtener una recompensa, reconocimiento o evitar un castigo.

Por ejemplo, trabajar para percibir un sueldo, estudiar para obtener el título universitario, hacer un deber para evitar llamadas de atención, etc.

Por ello la motivación extrínseca está muy influenciada por factores externos como la presión social, evitar consecuencias negativas, aceptación social, elogios, entre otros.

Ejemplos de motivación intrínseca

Los siguientes son ejemplos o manifestaciones de que una persona está motivada intrínsecamente:

Tener un pasatiempo o hobby

Como dijimos antes, el ejemplo más representativo es el de tener un hobby. Los pasatiempos son actividades que realizamos porque nos gustan y disfrutamos mucho de ellas, como leer, pintar o escribir, por mencionar algunos muy comunes.

Al practicar un hobby no estamos esperando ninguna recompensa como un elogio ―aunque puede llegar, claro― o una paga salarial… Los practicamos porque a nivel personal nos satisfacen, nos llenan y nos divierten.

Realizar alguna actividad por el hecho de disfrutarla

Más allá del hobby, nos referimos a cualquier actividad doméstica o laboral que genera gusto y/o disfrute. Por ejemplo, hay personas a las que les gusta mucho su trabajo.

El hecho de ir a trabajar o de realizar una actividad puntual no se debe a que esperan el sueldo u obtener un ascenso, o recibir elogios de los demás; sino que sienten que es el trabajo que querían. Seguro has escuchado a alguien decir con orgullo: Nací para esto.

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También está el caso de limpiar. Hay personas que gustan de limpiar porque pueden hacerlo bajo sus términos: Escuchando música e ir a su propio ritmo. Además de que lo ven como un momento de paz consigo mismos, de poner orden física y espiritualmente. En otras palabras, disfrutan del momento.

Aprender una nueva habilidad por interés, no por obligación

El deseo de querer aprender algo nuevo solo porque se quiere tener ese conocimiento, y no porque un tercero está obligando a la persona.

Tal sería el caso de una persona que tiene un país favorito y quiere aprender su idioma porque está interesado en sentirse más familiarizado con la cultura de ese país.

¿Cómo aumentar la motivación intrínseca?

Si crees que no has encontrado motivación en tu interior para hacer deberes con un mejor semblante, nos contenta decirte que tú mismo puedes, poco a poco, desarrollarla con pequeñas acciones.

A continuación algunas formas para que puedas aumentar la motivación interna:

  • Rodéate de tu familia y amigos. Comparte tiempo con ellos, disfruta cada segundo. Recuerda que son los pequeños detalles los que hacen grandes cambios. Un abrazo, un chiste, una tertulia… ¡Suelen avivar nuestro espíritu!
  • Piensa en todo lo que te gusta hacer y escríbelo: Ver películas o series, leer libros, hacer deportes… Actividades en general que realmente sean de tu agrado. Luego comienza a integrarlas más en tu rutina.

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  • En este sentido, asegúrate de tomar descansos y momentos para estar contigo mismo. Muchas veces olvidamos que el descanso no es un lujo, sino una necesidad.   
  • Brinda ayuda. El ayudar a otros suele darnos una sensación de satisfacción personal y frescura en el alma. Puede ser a tus familiares, amigos e incluso a desconocidos que necesiten de ti.

¡Y listo! Ya sabes cuál es la motivación intrínseca, y que no debes confundir con la extrínseca.

La motivación puede ser algo así como la felicidad: No está en lo que nos rodea o en lo que tenemos, sino que reside en nuestro interior, y queda de nosotros sentirnos bien con nuestro ahora. ¡Nos vemos en el siguiente post!